No encuentra el Villarreal la forma de profanar el templo del Liverpool. Ni siquiera una ventaja de dos goles le sirvió al equipo de Iñigo Pérez para marcharse derrotado otra vez de Anfield. El prometedor arranque del conjunto amarillo no tuvo continuidad y el equipo de Iraola acabó dándole la vuelta al marcador para mantener su pleno de victorias en Champions. (4-3 Narración y estadísticas)
No se le pudo poner mejor el partido al Villarreal, que a la media hora mandaba 0-2 en Anfield, lo nunca visto. Tras salir derrotado y sin marcar en sus dos visitas anteriores, a Mikautadze le bastaron cuatro minutos para anotar el priemer gol amarillo en el feudo red. Como ya hizo ante el Nápoles, el georgiano demostró estar siempre atento para aprovechar cualquier desliz de sus rivales, en esta ocasión, una mala cesión de Van Dijk para su portero. El cabezazo del central se quedó corto y por allí andaba el delantero para sacar tajada.
Al margen del regalo inglés, se veía cómodo al equipo de Iñigo Pérez, que volvió a reforzar su medular como hizo en los dos partidos previos de Champions saliendo de inicio con tres mediocentros. Esta vez colocó a Saliba por delante de Comesaña y Gueye, como en Dortmund, desplazando así a Moleiro a banda izquierda. El canadiense da mucho dinamismo al juego del Villarreal, que cuando conseguía salir de la presión alta del Liverpool llegaba con relativa facilidad a las inmediaciones del área. El 0-2 fue un buen ejemplo, con Gueye sacando el balón desde atrás y Saliba metiendo un gran pase a la espalda de la adelantada defensa inglesa para la llegada de Cardona, que ajustó el balón al palo para salvar la salida de Alisson.
Era cuestión de tiempo que despertara el equipo de Iraola, que estaba perdiendo momentáneamente la partida ante su amigo Iñigo, y lo hizo pasada la media hora. Y una vez se activó la maquinaria red ya no hubo forma de frenarla. En la primera llegada clara de los ingleses, Veiga forzó un saque de esquina que Tsimikas colocó en la cabeza de Mac Allister para que el argentino cruzara a la red.
Un gol era todo lo que necesitaba Anfield para avivar el fuego de la remontada, que acabaría quemando al Villarreal. Le costaba cada vez más al equipo de Iñigo Pérez imponer su plan y el partido iba jugándose cada vez más en su campo. Ni siquiera fue capaz de aguantar su ventaja hasta el descanso, pues Araújo aprovechó la desatención de Cardona en un centro al segundo palo de Ngumoha para empatar en el añadido.
El partido volvía a la casilla de salida con el inconveniente para el Villarreal de que la inercia estaba ahora en su contra. Ambos técnicos movieron ficha a la vuelta de vestuarios e Iraola dejó claras sus intenciones sacando a Florian Wirtz por Araújo, mediapunta por defensa.
Lo que se intuía es lo que acabó sucediendo. El segundo tiempo fue un monólogo inglés que tenía como único objetivo completar la remontada. Gakpo empezó a activarse tras su discreto primer tiempo para complementar al habilidoso Ngumoha, que lució el descaro propio de sus 18 años para hacer diabluras, como la acción tras la que puso el gol en bandeja a Mac Allister para que firmara el 3-2.
Ya había amenazado antes el conjunto inglés con un par de llegadas de Gravenberch y Koumas, que se quedó a centímetros de rematar un centro de Tsimikas, y lo siguió haciendo tras el gol. Solo cuatro minutos después firmaba Wirtz el cuarto, tras una recuperación de Tsimikas y un pase de Gakpo que remató el alemán totalmente solo.
Solo entonces levantó un poco el pie el Liverpool, que apenas había dejado al Villarreal acercarse al área de Alisson con peligro en todo el segundo tiempo. El conjunto amarillo mejoró con los últimos cambios, sobre todo con la entrada de Ayoze. El canario estrelló un balón en el poste, en una acción anulada por un fuera de juego de los que habría tenido que revisar el VAR de acabar en gol, y puso ya casi al final un buen centro para que Oluwaseyi hiciera el tercero del Villarreal y le diera algo de emoción a los últimos minutos. El desenlace, sin embargo, fue el de siempre y los amarillos se marcharon de vacío de Anfield.