Poco antes de las ocho y media de la tarde, el Sindicato de Inquilinas enviaba un comunicado que ha dejado a la sociedad española con el corazón helado. Maricarmen, convertida en símbolo de la lucha por la vivienda después de haber sido desahuciada por una empresa especuladora, ha fallecido este miércoles. Maricarmen ya no podrá volver a su casa del barrio del Retiro en la que vivía desde hace siete décadas.
“No son muertes, son asesinatos”. “Maricarmen vive, la lucha sigue”. Centenares de personas se han movilizado desde la asamblea de Sol —corazón neurálgico de las protestas del 26S— para protestar frente al Congreso de los Diputados.
Varias lecheras acordonan la entrada en la sede de la sobería nacional mientras otros tantos policías vigilan para que los manifestantes no crucen el perímetro policial.
“No toleramos ni un desahucio más”, es otra de las consignas que gritan los manifestantes, unos minutos después de haber guardado un minuto de silencio en respeto y memoria de Maricarmen.