Por fin llegó el día de Karim Adeyemi. El Barça ha hecho oficial el fichaje del delantero alemán, quien llevaba esperando su momento en Barcelona desde la semana pasada y aún no ha podido ejercitarse bajo las órdenes de Hansi Flick, y lo ha presentado este mismo jueves en una operación relámpago. El jugador, que se incorpora procedente de un Borussia Dortmund que percibirá una cantidad fija de 22 millones de euros a la que se le pueden sumar hasta siete más si se cumplen una serie de variables, ha firmado un contrato que, por el momento, lo ligará con la entidad barcelonista hasta el 30 de junio de 2031.
La presencia en el banquillo del técnico alemán, precisamente, ha sido la gran clave para la llegada del futbolista al club azulgrana. «Realmente, él es el principal motivo por el que estoy aquí. He hablado mucho con el míster, me transmitió que confía en mí, me dijo lo que necesitaba y vengo dispuesto a ayudar al equipo a lograr todos sus objetivos», aseguró ante los medios un Adeyemi que se ha puesto el listón muy arriba. «Mis expectativas son muy altas, creo que vengo al mejor club del mundo, al más grande. Para mí, es un honor», recalcó el delantero, quien cumplió 24 años el pasado 18 de enero. Cómo no, la máxima aspiración es una Champions que lleva resistiéndoseles a los barcelonista desde hace ya algo más de 11 años.
«Todos los partidos son importantes para este club, me gustaría ganar todos los trofeos que sean posibles, pero la Champions es el más importante de ellos. Intentaré ayudar en todo lo posible para lograrla», el alemán, quien asegura estar más que dispuesto a adaptarse a cualquier posición del ataque azulgrana y espera entenderse a la perfección con la joven gran estrella del equipo. «A Lamine no lo conozco personalmente, pero habla a través de sus actos. Es una locura de jugador. Creo que puedo conectar muy bien con él. Soy un tipo de futbolista al que le gusta llegar desde la segunda línea y creo que podré aprovechar mucho sus balones. Espero conectar muy bien, pero no solo con él, sino también con el resto del equipo», ha confesado un Adeyemi que ha destapado que, entre sus ídolos, hay precisamente dos futbolistas que le dieron mucho brillo al 10 azulgrana en el pasado: Ronaldinho y Leo Messi.
La adaptación al lugar
«Primero que nada, tengo que aprender castellano, pero no tendré problemas, porque se me dan muy bien los idiomas. Todos los jóvenes de este equipo son grandes jugadores y espero entenderme bien con ellos. Seguro que saldrá algo bueno, conectaremos pronto», recalcó el alemán, quien no dudó a la hora de lanzar un guiño al particular compromiso político del Barça. «Me encanta porque es un club histórico y, desde pequeño, siempre le recuerdo con jugadores increíbles. Tiene una conexión especial con Cataluña, con los catalanes, y ya me han ido explicando, desde que llegué, que no es lo mismo Cataluña que el resto del España», apuntó el nuevo fichaje barcelonista, quien se mostró convencido, además, de que Lamine tiene muchas opciones de hacerse en un futuro no muy lejano con el Balón de Oro. Huyendo, eso sí, en todo momento de posibles comparaciones.
«Creo que Lamine no se enfadara si digo que nadie puede llegar a ser como Messi, pero pienso que cada jugador tiene que encontrar su propio camino, en lugar de compararse con otros. Pero, una vez dicho esto, ¿por qué no va a poder ganar Lamine el Balón de Oro? Claro que sí», sentenció.