Economía

El cabreo de los farmacéuticos por sus condiciones laborales llega ante la sede de la patronal por primera vez en la historia

El cabreo de los farmacéuticos por sus condiciones laborales llega ante la sede de la patronal por primera vez en la historia

“FEFE, escucha, estamos en la lucha” ha sido el cántico más escuchado esta mañana frente a la sede de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles, la patronal que aglutina a los propietarios de farmacias, donde trabajadores y sindicatos se han concentrado para exigir una mejora de sus condiciones laborales en el convenio que todavía se negocia y que sustituirá al caducado en diciembre de 2024. La parte social denuncia que la patronal propone flexibilizar al máximo los horarios de las plantillas y que el aumento retroactivo de los salarios no alcance ni la subida del IPC. Además, exigen el pago como tal de las jornadas festivas y que se efectúe la subida pactada del 2 % en las nóminas durante los años en que el convenio esté en ultraactividad.

El número 8 de la céntrica calle Príncipe de Vergara de Madrid ha vivido por primera vez en la historia una protesta de estas características, que se ha alargado durante una hora, hasta las 12.00. Nuria Martínez, miembro de la Federación Española de Farmacéuticos No Empresarios (Fefane) y sindicato mayoritario en la mesa negociadora del nuevo convenio, se queja de que “el problema es que la patronal no admite otras opciones” que las planteadas por ella. Se refiere a la última propuesta empresarial de trabajar seis días a la semana y descansar uno durante hasta cuatro semanas, en lugar del día y medio de descanso del que gozan los trabajadores en la actualidad, y acumular esos medios días para, más tarde, disfrutar de dos jornadas de libranza más.

“Les dijimos que eso se podría hacer durante algunos meses al año o solo en ciertas farmacias en las que cuesten cuadrar los turnos, pero ellos se plantaron. O todas o ninguna, y aquí estamos”, comenta Martínez a elDiario.es. Ese fue el motivo por el que el pasado 30 de junio se rompieron las negociaciones en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje. “Y viendo que la patronal no quiere seguir negociando, hemos decidido salir a las calles, aunque sea en verano”, añade la sindicalista.

Trabajar festivos sin plus

En torno a 80 personas flanqueadas por dos coches de Policía Municipal y aglutinadas en el carril Taxi – Bus frente al portal que da la bienvenida a la patronal, situada en el tercer piso, han secundado la movilización esta mañana, según las organizaciones sociales presentes en la negociación: Fefane, UGT, CC. OO. y CIG. Todas ellas son conscientes de la realidad que se vive en las farmacias, sobre todo de grandes ciudades como Madrid y Barcelona, en las que se ha liberalizado su horario y que abren 24 horas los 365 días al año.

“Como hacen contratos en los que se recoge una jornada de lunes a domingo, aunque toque hacer una guardia no se percibe en la nómina como tal”, apunta la integrante de la mesa negociadora por parte de Fefane. Es decir, trabajan días de libranza y festivos sin recibir un plus por ello, “ya de por sí bastante bajo en comparación con otros gremios sanitarios”, apuntilla.

La patronal se agarra a un artículo del convenio en el que se establece que todos los días del año son laborables en las farmacias y, teóricamente, enfocado a explicitar que una oficina de farmacia no se puede negar a abrir si le toca realizar una guardia. El origen del artículo, cuenta la propia Martínez, está en que el establecer que todos los días son laborables, si la guardia caía un domingo, los dueños de la farmacia podían no trabajarla y obligar a algún subalterno a que lo hiciera, algo que ahora realizan sin coste adicional.

Jesús Cabrera, responsable del área de negociación colectiva de empresas privadas, dependencias y sectores sociosanitarios de la Federación Estatal de Sanidad de CC. OO., ha resaltado durante la movilización que la propuesta de la patronal sobre la flexibilidad de horarios dificulta en gran medida la ya complicada conciliación familiar de los trabajadores. Le sigue Rubén Durelo, secretario de negociación colectiva del sindicato CIG-Servizos, que no ha estado presente en la protesta, pero sí ha apoyado su convocatoria en la distancia: “Quieren hacer legal lo que no es y tener el máximo tiempo posible a su disposición a los trabajadores. Si quieren tener farmacias abiertas 365 días las 24 horas, que contraten más gente”, ha expresado desde Galicia.

En esta ocasión, desde FEFE no han respondido a las cuestiones planteadas, pese a la insistencia de este medio por contar con su perspectiva. En marzo ya señalaron a elDiario.es que no realizan valoraciones “sobre los contenidos concretos de las conversaciones en curso”. “La negociación colectiva exige discreción, responsabilidad y confianza mutua entre los actores implicados, condiciones sin las cuales difícilmente puede avanzar ningún proceso de diálogo serio”, defendieron en aquel momento.

Pérdida de poder adquisitivo

Los salarios es otra de las cuestiones que más enfado causa entre las plantillas de las farmacias. Según Fefane, los sueldos no alcanzan los 1.700 euros netos. La situación se agrava cuando algunos de estos pequeños empresarios a cargo de las farmacias no repercuten en la nómina la subida del 2 % pactada en el convenio y que se activa cada año de ultraactividad del acuerdo si el PIB del país supera el 1 %. “La patronal dice que sí se cumple, pero lo cierto es que nos llegan muchos casos de que no es así, incluso algunos dueños dicen que cuando haya nuevo convenio ya pagarán lo que deban”, se queja Martínez.

Cabrera, por su parte, precisa que la propuesta patronal se queda en un 14 % de subida salarial en cuatro años y la parte social reclama un 15,5 %. “Puede parecer poco, pero es que nosotros ya habíamos rebajado mucho. No hay que olvidar que lo único que hemos hecho desde la pandemia es perder poder adquisitivo, y ahora nos vienen con una subida menor que la pactada en el último convenio. Es algo que no vamos a aceptar”, desarrolla el sindicalista de CC. OO. rodeado de banderas de su Federación.

Sara Paz es una farmacéutica que trabaja en Coslada y que esta mañana se ha desplazado hasta Príncipe de Vergara para manifestarse: “Solo hemos empeorado. Hemos dejado de cobrar las guardias, nos quitaron la paga de beneficios de marzo, hemos aumentado las horas laborales…”, enumera frente a la sede de la patronal. Como tantos otros, esta empleada también exige que la experiencia y la formación continuada se reconozca a través de pluses, así como la antigüedad. “Quieren que seamos enfermeros, dietistas y preparados de medicación personalizada, y que nos formemos fuera de nuestro horario laboral”, enfatiza.

Fuga de profesionales

Durelo subraya algunos otros elementos en disputa entre sindicatos y patronal, como una reducción del complemento por incapacidad temporal propuesta por FEFE. “Esto nos parece más una moneda de cambio que otra cosa, porque ellos de donde no se mueven es del tema de la flexibilidad”, valora.

Por otra parte, se han repetido las quejas del elevado tiempo de preaviso con el que un trabajador debe comunicar que deja una oficina de farmacia y que se sitúa en tres meses. Si se va antes, al empleado se le descuenta un día de salario por cada dos de preaviso hasta que consiga alcanzar el trimestre. Paz, quien ha pasado por seis oficinas de farmacia en 13 años, tilda de “aberrante” esta medida que “solo les beneficia a los empresarios”, agrega.

El hartazgo es tal que es habitual escuchar a algunos de estos trabajadores planteándose dejar atrás el oficio y dedicarse a otras profesiones que, en muchos casos, ni siquiera están ligadas con lo farmacéutico. “Yo he pensado muchas veces intentar ser funcionaria, aunque no tenga nada que ver con lo que hago ahora, hasta ese punto estoy quemada”, ilustra la farmacéutica de Coslada. Otros compañeros valoran la docencia o pasar a formar parte de las plantillas de la industria farmacéutica.

Las movilizaciones irán a más

Martínez, miembro de Fefane, reconoce que los farmacéuticos son un sector con tendencia a la inmovilidad, aunque eso podría estar cambiando. Acciones como la realizada esta mañana frente a la patronal lo demuestran: “Somos sanitarios que vivimos en condiciones muy precarizadas”. Cabrera, por su parte, tilda de “muy atomizado” este sector formado por unas 22.000 farmacias que mayoritariamente carecen de representación sindical y en cuyos negocios suele ejercer una gran influencia sus propietarios, tal y como sostiene este miembro de CC. OO.

Si las negociaciones con la FEFE siguen encalladas, los sindicatos advierten de que las movilizaciones irán a más. “La gente está muy cabreada porque ven que es un sector que genera riqueza y dinero pero que no recae en las plantillas”, detalla Durelo, de la CIG. “Nunca se ha convocado una huelga en el sector, pero siempre hay una primera vez”, zanja la propia Martínez.

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