Cultura

Hija del infierno, icono Z y heredera de Hollywood: las mil y una caras de Gracie Abrams

Hija del infierno, icono Z y heredera de Hollywood: las mil y una caras de Gracie Abrams

Para Gracie Abrams (Los Ángeles, 1990), la etiqueta de artista emergente se le ha ido quedando cada vez más y más pequeña. Lo que comenzó con garabatos en un cuaderno usado y canciones improvisadas a los ocho años, ya se ha transformado en estudios de grabación equipados a todo lujo y giras mundiales con aforo completo. Un cambio que resume años de trabajo, mucha –demasiada– voluntad y una cantidad imposible de talento. Este viernes, que estrenó su nuevo álbum Daughter From Hell, esa transformación pareció volverse mucho más evidente.

Meses -¿ quizá años?- dedicados al lanzamiento de las 16 canciones que componen este tercer disco de estudio. Hija del infierno se llama. Un proyecto que nace del agotamiento mental, de la dinámica de trabajo ininterrumpido y de descuidar sus relaciones sociales. Ese nuevo infierno del que habla Abrams carece de llamas. No es mitológico, ni inventado. Más bien todo lo contrario. Es un espacio hecho de dudas, inseguridades y miedos, pero también teñido de disculpas e incluso arrepentimientos. La propia artista confirma el deseo de agradecer y homenajear a su familia –especialmente a su madre– por su resiliencia durante una adolescencia más que complicada. Hija del infierno. Hija rebelde, quizá. Y, aunque este no es el asunto principal sobre el que se construye la lírica de la estadounidense, sí que es el motor que soporta al resto de temas de amor y desamor que completan este Daughter From Hell.

Hit the Wall y Look at my Life fueron las primeras canciones en salir como sencillos principales. Eso de «tarde o temprano se descubrirá / yo vivo en un patrón de colapsos emocionales» resuena en un público que se reconoce sin tapujos en sus letras, especialmente entre la famosa Generación Z. Seguido de Good reason e Imaginary friend, ambos sencillos que la propia Abrams ha filtrado en redes sociales o conciertos exclusivos. Porque la cantante florece cuando los focos la apuntan, cuando la crítica recita su nombre. Para entenderlo, solo hay que fijarse en la magnitud de su fenómeno, ese que hoy supera los 30 millones de oyentes mensuales en Spotify y que, lejos de disminuir, sigue creciendo sin descanso.

El disco salió este viernes, sí. Pero las entradas para su gira mundial llevan ya tiempo a la venta. El Look At My Life Tour, que lleva el nombre de una de las canciones de su álbum y con el que la artista anuncia que está «muy de vuelta», tendrá lugar desde el próximo 2 de diciembre hasta el 28 de mayo de 2027, cuando llega a España: cierra su gira con dos conciertos en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Y de las 36.000 entradas a la venta tan solo quedan algo menos de 100.

Se dice que no hay fórmulas mágicas para alcanzar un éxito como el suyo. Pero cuando las divas del pop y de la música Olivia Rodrigo y Taylor Swift la contratan como telonera en sus giras, lo exótico sería todo lo contrario. El de Gracie Abrams siempre ha sido un nombre asociado a los más grandes de la industria. La musical, pero también la cinematográfica, porque no hace falta más que fijarse en su apellido para vincularla con el titán de Hollywood J.J. Abrams. Sí, el director de cine al que no se le resiste ningún género es el padre de la joven cantante.

Aunque su talento no es impostado, no es difícil averiguar que su infancia ha carecido de problemas económicos que le han permitido priorizar sus intereses musicales. Lo cuenta ella misma durante una entrevista: «El nepotismo está presente en el debate, y con razón. Contaba con una red de seguridad que me permitió experimentar». Sea como fuere, Daughter From Hell se suma ahora a Good Riddance (2023) y The secret of us (2024) como parte de la discografía de la estadounidense junto a más de una decena de sencillos que la propulsaron hasta el estrellato.

De su nuevo disco se mencionan tonos más crudos y una intimidad que quizá no había calado tanto en los dos anteriores. Y hay quien encuadra estas 16 canciones dentro de una identidad de la que no parece escapar. Opiniones dispares para un mismo proyecto. Mientras tanto, ella sigue creciendo, cantando, volcando sus sentimientos sin pudor ni complejos. Y qué pasa si su música se repite. Y qué pasa si su fama comenzó mucho antes de tocar un micrófono. Abrams, que lleva años en la industria, que empezó publicando canciones en SoundCloud, que tiene una canción a dúo con Taylor Swift, vuelve con su tercer disco, y su techo aún no ha llegado. No se ve.


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