Iberdrola registró un beneficio neto de 5.816 millones de euros hasta septiembre, un 9,6% más que en el mismo periodo de 2025. Se trata de un nuevo récord de ganancias para ese periodo, en el que el beneficio neto ajustado aumentó un 8,8%, hasta 5.140,5 millones, una vez excluidos los extraordinarios por operaciones extraordinarias, la principal, las plusvalías netas de 953 millones tras la desinversión de México.
El beneficio bruto operativo (EBITDA) ajustado de la mayor eléctrica española creció en el periodo un 7,5%, hasta los 11.891 millones, y un 7,8% excluyendo el impacto del tipo de cambio.
Los ingresos de la eléctrica en el periodo de enero a septiembre ascendieron a 34.405 millones de euros, con un aumento del 8% frente a los 31.871 millones de euros del mismo periodo de 2025.
Con estas cifras, Iberdrola ha mejorado sus perspectivas para 2026, con un crecimiento esperado de al menos el 10% en el beneficio neto ajustado, frente al más del 8% de su previsión anterior. La energética, que en 2025 obtuvo ya un beneficio neto ajustado récord de 6.231 millones, apuntaría así a unas ganancias para este año de unos 6.900 millones, otro récord. Iberdrola prevé mantener ese crecimiento medio anual del 10% en el beneficio neto ajustado en los próximos cinco años.
Los ingresos de la eléctrica en el periodo de enero a septiembre ascendieron a 34.405 millones, con un aumento del 8% frente a los 31.871 millones del mismo periodo de 2025.
El periodo vino acompañado también de inversiones récord por importe de 10.087 millones, un 13% más, con cerca del 75% destinado al Reino Unido, Estados Unidos y Brasil. Las inversiones en Redes han crecido en el periodo un 28%, hasta 6.277 millones, y representan el 62% del total.
Los activos regulados de redes (RAB) han crecido en lo que va de año un 14%, hasta 56.000 millones, impulsados por el aumento del 31% en transporte.
Las inversiones en Generación y Clientes alcanzaron los 3.600 millones, y la inversión en renovables, a 3.257 millones, principalmente en eólica terrestre y marina, más de un 80% en los Estados Unidos, el Reino Unido, Europa Continental y Australia. La compañía ha instalado 3.300 megavatios (MW) en los últimos 12 meses de los 15.000 MW que tiene previsto instalar hasta 2030.
La compañía, que destaca la “fortaleza financiera” que ha permitido mantener la calificación crediticia BBB+, cuenta con una liquidez de más de 23.000 millones, suficiente para 20 meses de necesidades de financiación. La deuda neta a septiembre rondaba los 57.000 millones, con un aumento del 10% respecto a diciembre.
En el último año, Iberdrola ha realizado más de 4.500 nuevas contrataciones. El grupo cifra su contribución fiscal en más de 10.000 millones en ese periodo.