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Los mensajes crípticos de Davidovich en Shanghái para entrar en la Copa Davis: «Estoy, eh», «Esperando»

Los mensajes crípticos de Davidovich en Shanghái para entrar en la Copa Davis: «Estoy, eh», «Esperando»

«Estoy, eh». «Esperando». En el Masters 1000 de Shanghai, Alejandro Davidovich va dejando mensajes en la cámara cada vez que celebra una victoria. Están compuestos por apenas una palabra, dos a lo sumo, todo muy críptico, muy dirigido. ¿A quién? A David Ferrer. Como ya ocurrió el año pasado a estas alturas, el capitán español de la Copa Davis está preparando su convocatoria para las Finales de noviembre y Davidovich vuelve a tener un pie fuera. El problema no es su tenis, más después de clasificarse este jueves para semifinales del torneo chino; el problema es su historial y, más íntimamente, su conexión con el propio Ferrer.

Según publicó MARCA, el seleccionador cuenta con Carlos Alcaraz, Rafa Jódar, Marcel Granollers y Pedro Martínez, una máxima confirmada por EL MUNDO, y aunque la lucha por la quinta plaza está abierta, en principio se dirime entre Jaume Munar y Dani Mérida. Davidovich está retrasado en la terna; tampoco descartado. Una excelente racha podría obligar a Ferrer a un acercamiento, a acabar con su anómala situación y a llevarle finalmente a Bolonia. O no.

Pese a ser el tercer español en el ranking -antes el segundo-, Davidovich no juega la Copa Davis desde 2023 cuando el capitán era todavía Sergi Bruguera. En las primeras convocatorias de Ferrer en 2024, Davidovich ya se descartó, pero la distancia entre ambos se abrió realmente en septiembre de 2025. España se jugaba el pase a ante Dinamarca, Davidovich fue convocado, pidió a última hora no participar por cansancio y el seleccionador, sin margen de maniobra, se quedó con sólo cuatro tenistas disponibles. Fue una faena para Ferrer. Fue un problema que tuvo en cuenta después al hacer la convocatoria para las Finales. Para su sorpresa, Davidovich no estuvo en ello y, sin él, España llegó a acariciar la Ensaladera.

Ahora el escenario es todavía más complicado para Davidovich. Con Alcaraz y la ascención de Jódar, los jugadores que participen en los partidos individuales ya están decididos y partiría como reserva, por si acaso, un rol de equipo. En ese papel, encajan más Mérida o Munar, que además participaron de la victoria en la ronda previa ante Chile, y Ferrer difícilmente cambiará de opinión. Davidovich sólo puede seguir haciendo lo suyo, como está haciendo esta semana en Shanghai.

La victoria ante Tiafoe

En segunda ronda, ante Frances Tiafoe, disfrutó de una de las más victorias más importantes de la temporada -la primera del año ante un Top 10-, luego superó a Hubert Hurkacz, y este jueves avanzó a semifinales tras la retirada del francés Arthur Gea, cuando el marcador señalaba un 4-1 a su favor. El partido apenas duró 24 minutos, pero el resultado le permitió igualmente alcanzar una ronda de Masters 1000 que sólo había pisado tres veces antes: en Montecarlo en 2022 y 2025 y en Canadá en 2023. Se enfrentará a Alexander Zverev o Alex De Miñaur por un puesto en la final.

El buen momento actual del español contrasta con los meses turbulentos que atravesó este verano. En Roland Garros, el pasado mayo, quedó eliminado en segunda ronda y anunció una ruptura inesperada con Mariano Puerta, su entrenador desde enero. Según explicó entonces el propio jugador, el argentino le comunicó por mensaje que dejaba de trabajar con él y abandonó París sin despedirse del resto del equipo. «Nos ha bloqueado», contó Davidovich, que negó que hubiera habido una pelea entre ambos.

Desde entonces, Pepo Clavet ha asumido un papel central en su equipo, con su hermano Javier también vinculado al trabajo con el jugador. La nueva etapa parece haberle devuelto cierta estabilidad. En una entrevista con Eurosport tras el primer título ATP de Davidovich, conquistado en Mallorca en junio, Pepo Clavet destacó la tranquilidad que encontraba el tenista junto a su nuevo equipo y defendió que tenía tenis para llegar al top 10. «Él sabe que puede, ya lo ha demostrado», aseguró. La cuestión es si también podrá recuperar la confianza de Ferrer.

Si no lo consigue, el año próximo tendrá una nueva oportunidad, pues cambiará el capitán de la Copa Davis. Este mismo jueves, Ferrer anunció que al acabar 2027 dejará el cargo al término de su etapa al frente de la selección española. «Los motivos de esta decisión son personales y responden al deseo de poder iniciar una nueva etapa», aseguró antes de proclamarse motivado y preparado para las próximas Finales.


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