Los peores presagios se han cumplido. Rodri, a quien Hansi Flick mandó a los vestuarios al descanso del duelo con el Aston Villa de este martes en el Spotify Camp Nou, no podrá jugar finalmente el encuentro contra el Atlético de Madrid de este próximo domingo en el Metropolitano. Todo un golpe para el entrenador azulgrana, para quien el centrocampista, ganador del Balón de Oro en 2024 y una figura clave para la selección española campeona del mundo, ha sido un jugador sencillamente imprescindible. No en vano, con la excepción del encuentro frente al Elche, que supuso el estreno de los barcelonistas en la Liga, ha participado en todos los encuentros que han disputado los azulgrana a lo largo de esta temporada.
Las pruebas médicas a las que se ha sometido el futbolista a lo largo de la mañana de este miércoles acabaron confirmando que sufre una pequeña lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha que lo descarta para el encuentro frente al conunto de Simeone. Un partido de altísima exigencia en el que se pondrá en juego el liderato del campeonato de Primera División, dado que los rojiblancos están ahora mismo a dos puntos de distancia de los azulgrana en la tabla y el Real Madrid acecha desde el tercer puesto a tres puntos de los de Flick. De acuerdo con los servicios médicos del club, la evolución de su dolencia marcará su disponibilidad para los próximos compromisos tanto del equipo azulgrana como de la selección española, pero los precedentes no parecen invitar precisamente al optimismo.
En principio, el jugador podría estar entre tres y cuatro semanas de baja, con lo que no podrá tomar parte en los encuentros que España jugará la semana que viene frente a la República Checa e Inglaterra, correspondientes a la fase de grupos de la Liga de Naciones. Y tampoco estaría disponible para disputar el duelo frente al Villarreal tras el parón por las selecciones, previsto para el domingo 22 de noviembre a las 14.00 horas en el estadio barcelonista, ni para el partido con el Sebah Baku de la Champions, del 25 de noviembre, que supondrá además un larguísimo viaje para le expedición azulgrana. No en vano, deberá recorrer unos 4.000 kilómetros de distancia, en un desplazamiento que supone pasar alrededor de unas cinco horas y media dentro de un avión.
La defensa, en cuadro
Su regreso a los terrenos de juego, en este caso, si se cumplen las previsiones más optimistas, se retrasaría hasta el enfrentamiento con el Deportivo en Riazor, que debe disputarse el 29 de noviembre a las 21.00 horas. La lesión de Rodri, además, supone un nuevo contratiempo para un Hansi Flick que tiene la defensa en cuadro, con las lesiones de Koundé, Christensen, Eric García y Xavi Espart y que ya se había planteado la opción de situar al ex jugador del City como central como solución de emergencia en algunos casos. El técnico, además, también tiene en el dique seco a Dani Olmo, quien tampoco podrá jugar en el Metropolitano el próximo domingo pero que, en cambio, sí podría estar disponible para medirse al Villarreal.