Donald Trump mantiene su guerra comercial contra el mundo. Jamieson Greer, representante comercial de EEUU, ha anunciado este jueves que la Administración Trump “está imponiendo aranceles en 60 socios comerciales [54 países más la UE] por no establecer ni aplicar de manera efectiva la prohibición de importar mercancías producidas mediante trabajo forzoso”.
Citando la autoridad legal conferida por la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, Greer señaló que los nuevos aranceles son el resultado de investigaciones realizadas por su oficina.
Estos nuevos aranceles, ordenados por Donald Trump, representan un nuevo movimiento del presidente de EEUU por restablecer un régimen de gravámenes a la importación de alcance casi mundial, después de que el Tribunal Supremo de EEUU anulara los aranceles de entre el 10% y el 50% impuestos en abril del año pasado al amparo de una ley de emergencia nacional que, según el tribunal, no era aplicable al caso.
En un principio, Trump respondió a dicho fallo imponiendo un arancel temporal del 10% durante 150 días, medida que expira este viernes.
En un comunicado, Greer calificó los nuevos aranceles como una respuesta a las violaciones de los derechos humanos.
Esto ocurre apenas un día después de que la Administración Trump cerrara un acuerdo de cooperación nuclear con Arabia Saudí, país señalado por organizaciones de derechos humanos como uno de los mayores infractores en esta materia a nivel mundial.
“El presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han logrado erradicar el trabajo forzoso de las cadenas de suministro mundiales. Estados Unidos lleva casi un siglo prohibiendo la importación de productos fabricados con trabajo forzoso y aplicando dicha norma con rigor; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”, afirma Greer en su declaración sobre los nuevos aranceles: “La medida de hoy comenzará a corregir lo que constituye tanto una violación de los derechos humanos como una práctica comercial distorsionadora, con el objetivo de mejorar el bienestar de los trabajadores en todo el mundo”.
Algunos productos —entre ellos el petróleo, el gas y los fertilizantes— están exentos de los nuevos aranceles anunciados el jueves. Asimismo, quedan excluidos aquellos productos que cumplen los requisitos para estar libres de aranceles en virtud del Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), el pacto comercial norteamericano negociado por Trump durante su primer mandato.
Los aranceles son pagados por empresas estadounidenses que importan productos extranjeros. Por lo general, los importadores intentan trasladar el costo cobrando precios más altos a los consumidores.