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Xavi Pascual arruina el paseo por el desierto del Real Madrid

Xavi Pascual arruina el paseo por el desierto del Real Madrid

El paseo por el desierto se le estropeó de golpe al Real Madrid, incapaz de rematar su estupendo preámbulo de la Supercopa. Eso fue en Abu Dhabi, unos kilómetros más acá, en el Coca Cola Arena de Dubai, Xavi Pascual dio con la tecla: entorpeció todas las conexiones de lo que pretende Pedro Martínez. Será difícil volver a ver en menos de 80 puntos a este Madrid. Que aun así, perdió tras un horrible desenlace, en el que falló todo lo que pudo fallar. [78-77: Narración y clasificaciones]

Por ejemplo, el tiro para ganar de Andrés Feliz, casi sobre la bocina. O los anteriores de Luwawu y Campazzo. Uno tras otro hasta la ruina, para abrir la Euroliga que siempre es pretensión con el pie torcido. Cumplió venganza el Dubai, que no sólo es talento individual, el poderío de Bacon, Okobo, Kabengele o el demonio McKinley Wright, que asestó el triple definitivo a falta de 50 segundos. Xavi Pascual ha llegado para hacer que todo funcione. Y se empieza por la defensa.

Si alguien sabe de desactivar propuestas ofensivas, ese es él. Esa leyenda de seriedad y defensa le acompañó en toda su carrera, que ahora en Dubai comienza su enésimo desafío. El ex del Barça llevaba rumiando unos cuantos días su derrota del pasado viernes en la semifinal de la Supercopa, cuando llegó a dominar por 16 al Real Madrid. Y en el amanecer, como si todo su universo estuviera ordenado, logró que el antídoto surtiera efecto: maniatado el rival, gris Madrid que sólo pudo anotar 16 puntos en todo el primer acto. El primer mandamiento de Pedro Martínez no se había cumplido: no es que sus jugadores no anotaran ningún triple, es que sólo intentaron cuatro.

Con 16 lustrosas piezas en su plantilla, el nuevo técnico blanco tiene un rompecabezas para cada encuentro, controlando cargas y lesiones (y pasaportes en ACB) para dejar a cuatro descansado cada encuentro. Esta vez fueron Llull, Schulga, el recién fichado Nick Smith y Okeke, quizá lo más llamativo. El calendario dará oportunidades para todos. Y el talento y versatilidad de la plantilla es incuestionable. Al Madrid sólo le hizo falta un ratito para desperezarse. Cuando lo hizo, fue como una tormenta en el desierto. Liderado por Maledon y, evidentemente, lanzando más triples (cuatro de nueve en el segundo acto), apagó al Dubai.

El meneo, un parcial de 0-12, fue rotundo. Jantunen había abierto la lata. Tavares finalizaba contraataques. Y sólo el talento individual de los locales conseguía mantenerlos a flote. Si Shengelia había cerrado el primer cuarto con un triple sobre la bocina, lo mismo hizo Kabengele al descaso para acortar distancias.

Pero es tiempo aún de vaivenes. Resultó llamativa la vuelta de vestuarios. Cuando Tavares cometió la tercera, el castigo fue para Campazzo, mandado al banco de inmediato por Pedro Martínez, apenas un minuto de reanudación y el Dubai en camino de un parcial de 9-0, con Bacon y Okobo imparables. Damian Jones dejó en ese tramo estupendos apuntes. Tremendas finalizaciones, un suplente, parece, de garantías para Tavares el ex de los Warriors. El tercer acto devino en un igualado y peligroso toma y daca.

Que continuó hasta el mismísimo desenlace, puro thriller. Cinco puntos seguidos de Feliz parecieron poner al Madrid con todo para el triunfo (71-77). Pero restaban tres minutos y, de repente, todo se nubló. Fallos y más fallos y un parcial de 7-0 local, con triplazo de McKinley Wright incluido, para acelerar corazones. Y, con todo, a los blancos les quedó una vida. 10 segundos para ganar el partido. Sin suerte.


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