La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha informado favorablemente sobre el proyecto que pone fin a la designación de Telefónica como operador obligado a prestar los servicios de acceso fijo a Internet y telefonía fija incluidos en el servicio universal de telecomunicaciones.
La propuesta, elaborada por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, concluye que ambos servicios ya están disponibles de forma generalizada a través de las ofertas existentes en el mercado, por lo que “deja de ser necesario designar a un operador concreto que garantice su prestación”.
El servicio universal garantiza que determinados servicios básicos de comunicaciones electrónicas estén disponibles para todos los ciudadanos, con independencia de dónde residan y con una calidad adecuada y a un precio asequible, ha explicado la entidad en un comunicado este jueves, que ha apuntado que la Ley General de Telecomunicaciones permite que deje de exigirse a un operador determinado la prestación de estos servicios cuando el mercado ya los ofrece por sí mismo en condiciones adecuadas.
No desaparece el servicio universal
“Esto no supone la desaparición del servicio universal, que sigue siendo un derecho de los usuarios legalmente garantizado”, ha destacado, subrayando que si en algún momento el mercado dejara de asegurar el acceso a estos servicios, podría volver a licitarse la prestación de estos servicios o imponerse esa obligación a un operador.
La CNMC considera que la propuesta es “coherente” con la evolución del sector de las telecomunicaciones en España.
De hecho, en informes anteriores ya había puesto de manifiesto el “elevado nivel de cobertura de las redes fijas y móviles, la disponibilidad de servicios satelitales y el efecto de los programas públicos de apoyo al despliegue de infraestructuras digitales”. En este contexto, la medida adapta la regulación a la realidad actual del mercado y preserva el principio de proporcionalidad, ya que evita mantener obligaciones de servicio público que el mercado hace innecesarias en la actualidad.
La asequibilidad de los servicios estará “garantizada”, ya que la legislación obliga a todos los operadores que prestan los servicios de acceso fijo a internet y de telefonía fija a ofrecer condiciones adaptadas para los colectivos vulnerables. La propuesta prevé, además, el mantenimiento del abono social para quienes ya son beneficiarios de esta medida.
De este modo, el fin de la designación de Telefónica no afecta a la continuidad de estos mecanismos de apoyo. Aunque la valoración general es favorable, la CNMC ha resaltado la importancia de seguir supervisando la disponibilidad de estos servicios para todos los consumidores en España, con independencia de su localización geográfica, por si fuera necesario analizar medidas adicionales.
Por último, la institución ha recordado asimismo la importancia de aprobar el nuevo Reglamento de servicio universal antes del próximo 31 de diciembre, ya que constituye una pieza “esencial” para la correcta aplicación del nuevo marco regulatorio.