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Robert Pattinson, a por su primera nominación al Oscar: "A cada héroe histórico le ha dicho un montón de gente: No eres un héroe, eres gilipollas"

Robert Pattinson, a por su primera nominación al Oscar: "A cada héroe histórico le ha dicho un montón de gente: No eres un héroe, eres gilipollas"

Robert Pattinson está celebrando sus 40 años a bombo y platillo. Lleva cuatro estrenos en un año, entre ellos el mayor taquillazo de su vida, La odisea de Christopher Nolan, y por primera vez la nominación al Oscar es una posibilidad real en el horizonte. Aun así, el londinense, hijo de un importador de coches y una empleada en una agencia de modelos, se resiste al relato épico. «A mí me parece un poco un sueño febril», bromea sobre su annus mirabilis en un encuentro digital con medios internacionales. «Ha sido un año maravilloso».

Hace casi dos décadas, Pattinson era el chico que hacía estremecer a las adolescentes. Tras hacerse con el papel de Cedric Diggory en Harry Potter y el cáliz de fuego (2005), la saga Crepúsculo lo convirtió en un fenómeno de masas que él mismo miraba con incomodidad. Su respuesta fue una huida hacia los márgenes. Trabajó para directores como David Cronenberg (Cosmopolis), los hermanos Safdie (Good Time) o Claire Denis (High Life), refugiado en una filmografía de autor construida a contracorriente que acabó devolviéndolo, con otro perfil, a los grandes estudios. En 2020 hizo Tenet, de Nolan, para después ser parte de The Batman y de Mickey 17, de Bong Joon-ho.

Pero su brújula, asegura, no ha cambiado. «Lo único que puedes hacer es encontrar algún elemento que te entusiasme y seguir ese entusiasmo», explica el británico. «Lo principal que he aprendido en todos estos años es que no puedes predecir por dónde va a ir un proyecto». Y remata con una máxima que resume dos décadas de decisiones peculiares: «Si a ti te entusiasma, probablemente habrá otra persona en el mundo a la que también le entusiasme».

Tras un 2025 irregular, arrancó 2026 con The Drama, la comedia negra de Kristoffer Borgli junto a Zendaya, que superó los 130 millones de dólares en taquilla mundial. En julio llegó La odisea, de Nolan, donde interpreta a Antínoo, el más rastrero de los pretendientes de Penélope. La película debutó con estruendo en todo el mundo y ya es el mayor éxito de la carrera del británico, con 1.796 millones de dólares hasta la fecha. En diciembre le espera otro gigante en puertas, Dune: Parte tres, de Denis Villeneuve. «Este año tenía mucha energía y aparecieron muchas vías en las que volcar esa energía creativa», resume.

Curiosamente, la película que lo ha colocado en las quinielas es la más pequeña de todas. Primetime, primera ficción del documentalista Lance Oppenheim, de 30 años, lo convierte en Chris Hansen, el presentador de To Catch a Predator, el programa de NBC que tendía trampas ante las cámaras a hombres que acudían a citarse con menores. Pattinson ni siquiera pensaba protagonizarla. «Ni se me pasó por la cabeza interpretar a Chris. Lo que quería era producirla», reconoce. Pero bastó una reunión con Oppenheim y el autor del guion, Ajon Singh, para decantarse por un papel protagonista que le ha metido en las quinielas para el Oscar a mejor actor. «Pensé que sería un error no hacerlo. Es muy raro tener esa sensación de certeza con un proyecto». Acabó firmando el doble papel como protagonista y productor, junto a Brighton McCloskey, con quien rescató un guion que llevaba tiempo dando vueltas por Hollywood sin encontrar dueño.

El rodaje fue tan inestable como su protagonista. «Íbamos descubriendo de qué trataba la película mientras la rodábamos. La reescribíamos cada noche», recuerda sobre el método de Oppenheim, curtido en el documental. Lo que le inquietaba no era la ética de las trampas detrás del programa, sino el negocio que vino después cuando una cadena como NBC decidió que era un gran éxito y que había que convertirlo en franquicia». Reconoce que prepararse para el papel fue un proceso de difícil digestión, obligado a ver numerosos episodios. «Te vuelve loco verlo una y otra vez. Empiezas a preguntarte: ¿esto es la realidad?».

Dice que le atrajo la presión. «Estás haciendo un programa sobre posiblemente lo más serio que se puede hacer televisión, pero sigues haciendo un programa de televisión», explica. «Eso es lo que siempre busco en los personajes, una presión real, extrema. Es lo más estimulante para actuar».

Pattinson aclara que su versión de Hansen no es una imitación. El inglés, que descubrió el programa a través de memes en internet, quiso dar vida a «la interpretación que los fans hacen de él». «No es exactamente una caricatura, pero tampoco es del todo la vida real», precisa. Tampoco lo juzga. «Dices: estoy salvando a niños. Pero también haces un programa de televisión, así que, ¿cuál de las dos cosas estás haciendo de verdad?».

Ese es, a su juicio, el dilema de «un tipo al que le gusta estar ante la cámara, pero la única manera de estar ante la cámara es en el mundo más oscuro posible». De ahí que buscara en él algo parecido a la inocencia: «Intentaba interpretar una ingenuidad respecto a lo que hace», explica sobre un hombre que cree estar haciendo lo correcto y no entiende por qué le llueven las críticas. El verdadero Hansen no lo ve igual. La considera un «insulto» y un relato de pura ficción.

Primetime se estrenó en el Festival de Venecia con siete minutos de ovación y arrancó en Estados Unidos con 19,2 millones de dólares en taquilla, el tercer mejor estreno de la historia de A24. El público fue mayoritariamente de la generación Z, demasiado joven para recordar el programa. Según el actor, menos del 10% de los espectadores del primer fin de semana había oído hablar de él. «Pensaba que nadie iba a ver esta película, nunca me he llevado mayor sorpresa».

La crítica de Variety lo ha descrito como una estrella para una época en la que todo se desmorona. Y la BBC habla de la mejor interpretación del actor más intrigante de su generación. Pattinson nunca ha sido nominado al Oscar. Gold Derby lo sitúa entre los cinco favoritos a mejor actor, aunque otras quinielas lo dejan sexto, a la sombra de John Malkovich, Matt Damon, Andrew Scott, Tom Cruise y Ryan Gosling. Algunos pronosticadores incluso le abren una segunda puerta, como secundario, por La odisea.

Él prefiere no hacer cábalas. Al hablar de Hansen, deja una frase que también vale para quien aspire a un premio: «Puedes trabajar muchísimo, pero con cada héroe de la historia ha habido montones de personas que han dicho: ‘No eres un héroe, eres un gilipollas’».


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