Deportes

El Sestao tumba al Espanyol en la prórroga (4-3) y provoca la destitución de Manolo González

El Sestao tumba al Espanyol en la prórroga (4-3) y provoca la destitución de Manolo González

Líder en el Grupo I de Segunda Federación, el Sestao River quiso hacer el mejor honor a todos los lugares comunes que rodean la Copa del Rey. Con lluvia, barro y cuantos ingredientes suelen adherirse a este tipo de disputas, el campo municipal de las Llanas, cuyo aforo de poco más de 4.000 personas no llegó a completarse, fue el escenario de un ejercicio de entusiasmo y convicción del equipo vizcaíno, que derrotó al Espanyol por 4-3 con un remate de Rojo en el último minuto de la prórroga. La derrota del conjunto blanquiazul supuso el cese de su entrenador, Manolo González.

Irreductible, el Sestao se sobrepuso al batacazo de ver cómo su rival llevaba el encuentro al tiempo complementario gracias a un discutible penalti sobre Expósito, que transformó Roberto para hacer el 2-2.

Poco les había importado también a los locales que Marcos adelantase al Espanyol de penalti en el minuto 6. El equipo catalán, que ha caído a puestos de descenso tras su derrota del sábado ante el Racing en El Sardinero, vio cómo Carrión empataba en el minuto 17 y Ugarte cabeceaba libre de marca a la salida de un córner ya cerca del descanso.

Cuatro veces campeón de Copa, la última de ellas en el curso 2005/06, el Espanyol cae de entrada en esta edición del torneo. Su técnico, Manolo González, ya cuestionado tras la deficiente segunda vuelta del pasado curso, vuelve a estar en el alambre. El nuevo proyecto, con Monchi como director deportivo, de momento no cumple las expectativas.

El dominio del Espanyol en la segunda mitad había resultado inútil. Antes de la igualada, ni siquiera dispuso de ocasiones frente a un adversario que se defendía con orden.

Lejos de bajar los brazos tras el tanto con el que Moscardó adelantó por primera vez al Espanyol recién iniciada la prórroga, el Sestao se reactivó y tomó el mando del encuentro ante un rival vulnerable en el cuerpo a cuerpo, demasiado frágil en un duelo que exigía personalidad y carácter competitivo. Laka hizo el 3-3, también de cabeza, a la salida de un golpe franco, en el 97. Dmitrovic ya realizó una gran intervención antes del remate de Rojo que desató la locura en una noche que ya forma parte de la memoria del pequeño club de la margen izquierda del Nervión.


Puede que te hayas perdido